La bandera de Yara

Ya estamos otra vez con las manos en la masa. Esta vez en uno de los básicos de la cocina mexicana y de manos de mi tocaya Yara, así que nada puede salir mal.

Yo sólo le hago compañía mientras ella hace de pinche del chef. Entonces escucho –Yara, pícate una bandera-. Mis ojos se abren como platos y suelto una carcajada por la buena nomenclatura elegida.

Así que ella empieza la preparación del acompañamiento picando picando y picando pero en colores. Así tal y como se oye. Después de este relato nunca se nos va a olvidar como es la bandera de este maravilloso país.

Dice la historia que el verde es por la esperanza, nosotros lo llamamos hoy verde cilantro. El blanco es la unión de los pueblos y va en el centro, aunque podría decirse blanco cebolla, y finalmente un rojo pasión, rojo sangre de los héroes nacionales, o rojo tomate. Todos estos ingredientes se deben picar bien chiquito, mezclar un tantito y salar como toque final.

Parece fácil y lo es, pero igual que la bandera representa al pueblo, este mejunje representa su gastronomía. Se le añade por encima a muchos de sus platos, pero es que además tiene siempre un toque de frescor, un recién troceado que qué sé yo te cautiva. La cebolla siempre dulzona, el cilantro muy latino y el tomate que recibe su nombre de la lengua náhuatl, así que más de esta tierra no puede ser.

Ahora piquen, coman y disfruten y no necesariamente en ese orden.